
Francisco López Bárcenas. Editorial Tierra del Sur. 96 págs. $17.
La lucha que ha protagonizado el movimiento indígena por el reconocimiento de su autonomía ha desvirtuado el poder hegemónico de los estados nacionales en nuestro continente. Los pueblos originarios entienden que el reconocimiento de este derecho significa respetar en los hechos sus formas de organización social, reconocer a sus comunidades como sujeto de derecho con capacidad de decidir su futuro, “ser ellos mismos junto con otros” y no esperar que el estado junto a sus multinacionales sigan abusando de sus territorios y convirtiendo sus saberes en folklore.
Es hoy una urgencia el ejercicio de la autonomía no tan sólo para los pueblos originarios en América Latina sino para todas las organizaciones capaces de imaginar una sociedad más digna.
No hay comentarios:
Publicar un comentario